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Sábado 10 de octubre de 2010

Pubertad y educación sexual

Pubertad y educación sexual

Este tema es siempre es algo complicado porque cada adolescente es diferente y cada uno tiene sus propios

problemas. Cuando hablamos de la pubertad, inmediatamente se nos viene a la mente dos palabras, “conducta” y

“sexualidad” de las cuales la segunda siempre es la que más le preocupa a los padres y aún más cuando hablamos de

una persona con alguna discapacidad como lo es el autismo.

La adolescencia para cualquier persona, tiene como características el cambio de tipo físico, social y psicológicos, todos

relacionados con esta situación en la cual ya no tenemos a un niño pero tampoco a un adulto, sumándole a esto todas

la características que tiene una persona dentro del espectro, que van desde el funcionamiento intelectual, el cognitivo,

el social, las características de conducta como la obsesividad y las rutinas, por no mencionar otras. Cada etapa de la

vida significa un periodo de cambios que se genera a través de la crisis desde una perspectiva positiva, ya que la crisis

genera desarrollo. Durante esta etapa los padres deben de poner atención a sus hijos para detectar posibles señales

de epilepsia que normalmente se presentan desde la pre adolescencia, a partir de los 8 o 9 años en adelante, ya que

las personas con autismo son propensas a presentar ataques epilépticos, para esto hay que ser constantes con las

visitas al doctor, pruebas y chequeos neurológicos. Desde pequeños hay que ir preparándolos para la vida adulta, que

sean un poco más autosuficientes como amarrarse los zapatos o servirse agua solos.

Volviendo a la sexualidad, hay muchos mitos que giran alrededor de las personas con alguna discapacidad, este es el

de que no pueden controlar sus impulsos sexuales, normalmente se tiene este pensamiento hacia personas con

Síndrome de Down, pero quiero decirles que esto muchas veces no está fundamentado, son creencias muy

generalizadas que giran en torno a un estereotipo. Las personas con autismo, igual que nosotros, tienen las mismas

necesidades sexuales, por lo que no hay razón para decir que son más sexuados que las demás personas.

Es de suma importancia que la educación sexual se le enseñe al niño mucho antes de que entre en la pubertad,

porque normalmente los padres empiezan a querer enseñarles ya que ven comportamientos sexuales, como por

ejemplo la masturbación, no hay que esperar a empezar a ver esto para actuar, hay que ir enseñándoles desde mucho

antes, sobre el pudor, y la privacidad, y sobre todo donde, cuando y como. Los padres también se preocupan por

protegerlos del abuso sexual, tanto hacia ellos mismos como también para que los niños no vayan a tocar a otras

personas. Educación sexual es desarrollar los mecanismos para controlar los impulsos individuales que tienen estos

muchachos y de generar una estrategia para que estos chicos manifiesten, experimenten y satisfagan sus necesidades

sexuales como individuos. Por lo que hay que educarlos para que ellos puedan ser sexualmente felices y no solo para

que no vayan a ser un problema. Lo más importante es brindarles la mejor calidad de vida posible. El objetivo a

alcanzar con todo esto sería que el chico o chica, conozca y comprenda su sexualidad, que descubra y satisfaga sus

deseos sexuales, que lo realice de una manera socialmente aceptable y que aprenda las habilidades necesarias

orientadas a esos deseos para que tenga la mejor calidad de vida.

Las manifestaciones sexuales más frecuentes en niños con autismo son:

La masturbación y la estimulación con tendencia a hacerlo en público.

Autolesiones por usar objetos para masturbarse: como juguetes, almohadas, ropa, zapatos, o hasta partes del cuerpo

de otras personas, por ejemplo: tomar la mano de alguien más y ponerla en sus partes.

Por lo que trabajar en el tema de lo que significa la privacidad y el pudor desde una edad muy temprana es crucial

para que no se expongan a situaciones de riesgo y al mismo tiempo, también respeten a los demás. Es muy

importante también que se les enseñe la higiene, el lavarse las manos antes y después de masturbarse, el concepto

del amor y lo que significa una relación y la protección y autodefensa; que sepan decir que NO.

El interés hacia otros aparece solamente en niveles de autismo de alto funcionamiento y en síndrome de Asperger, o

sea, la población que está entre un 25% de los trastornos de espectro autista. Hay muy pocos matrimonios referidos y

hay un bajo nivel de relaciones sexuales de pareja de cualquier índole, y sea heterosexual, bisexual y homosexual.  

Referencias:

López, E. (2 de octubre de 2010). Pubertad y educación sexual (1era ed.) [CD-ROM]. Guadalajara: Fundación HACE

FAMES.

Conferencista: Lic. Edel López

Todo el contenido incluiyendo texto e imágenes son de Fundación HACE A.C. ® Copyright 2019 Fundación HACE ®
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Sábado 2 de octubre de 2010

Este tema es siempre es algo complicado porque cada

adolescente es diferente y cada uno tiene sus propios

problemas. Cuando hablamos de la pubertad,

inmediatamente se nos viene a la mente dos palabras,

“conducta” y “sexualidad” de las cuales la segunda siempre

es la que más le preocupa a los padres y aún más cuando

hablamos de una persona con alguna discapacidad como

lo es el autismo.

La adolescencia para cualquier persona, tiene como

características el cambio de tipo físico, social y psicológicos,

todos relacionados con esta situación en la cual ya no

tenemos a un niño pero tampoco a un adulto, sumándole a

esto todas la características que tiene una persona dentro

del espectro, que van desde el funcionamiento intelectual,

el cognitivo, el social, las características de conducta como

la obsesividad y las rutinas, por no mencionar otras. Cada

etapa de la vida significa un periodo de cambios que se

genera a través de la crisis desde una perspectiva positiva,

ya que la crisis genera desarrollo. Durante esta etapa los

padres deben de poner atención a sus hijos para detectar

posibles señales de epilepsia que normalmente se

presentan desde la pre adolescencia, a partir de los 8 o 9

años en adelante, ya que las personas con autismo son

propensas a presentar ataques epilépticos, para esto hay

que ser constantes con las visitas al doctor, pruebas y

chequeos neurológicos. Desde pequeños hay que ir

preparándolos para la vida adulta, que sean un poco más

autosuficientes como amarrarse los zapatos o servirse

agua solos.

Volviendo a la sexualidad, hay muchos mitos que giran

alrededor de las personas con alguna discapacidad, este es

el de que no pueden controlar sus impulsos sexuales,

normalmente se tiene este pensamiento hacia personas

con Síndrome de Down, pero quiero decirles que esto

muchas veces no está fundamentado, son creencias muy

generalizadas que giran en torno a un estereotipo. Las

personas con autismo, igual que nosotros, tienen las

mismas necesidades sexuales, por lo que no hay razón

para decir que son más sexuados que las demás personas.

Es de suma importancia que la educación sexual se le

enseñe al niño mucho antes de que entre en la pubertad,

porque normalmente los padres empiezan a querer

enseñarles ya que ven comportamientos sexuales, como

por ejemplo la masturbación, no hay que esperar a

empezar a ver esto para actuar, hay que ir enseñándoles

desde mucho antes, sobre el pudor, y la privacidad, y sobre

todo donde, cuando y como. Los padres también se

preocupan por protegerlos del abuso sexual, tanto hacia

ellos mismos como también para que los niños no vayan a

tocar a otras personas. Educación sexual es desarrollar los

mecanismos para controlar los impulsos individuales que

tienen estos muchachos y de generar una estrategia para

que estos chicos manifiesten, experimenten y satisfagan

sus necesidades sexuales como individuos. Por lo que hay

que educarlos para que ellos puedan ser sexualmente

felices y no solo para que no vayan a ser un problema. Lo

más importante es brindarles la mejor calidad de vida

posible. El objetivo a alcanzar con todo esto sería que el

chico o chica, conozca y comprenda su sexualidad, que

descubra y satisfaga sus deseos sexuales, que lo realice de

una manera socialmente aceptable y que aprenda las

habilidades necesarias orientadas a esos deseos para que

tenga la mejor calidad de vida.

Las manifestaciones sexuales más frecuentes en niños con

autismo son:

-La masturbación y la estimulación con tendencia a

hacerlo en público.

-Autolesiones por usar objetos para masturbarse:

como juguetes, almohadas, ropa, zapatos, o hasta

partes del cuerpo de otras personas, por ejemplo:

tomar la mano de alguien más y ponerla en sus

partes.

Por lo que trabajar en el tema de lo que significa la

privacidad y el pudor desde una edad muy temprana es

crucial para que no se expongan a situaciones de riesgo y

al mismo tiempo, también respeten a los demás. Es muy

importante también que se les enseñe la higiene, el lavarse

las manos antes y después de masturbarse, el concepto del

amor y lo que significa una relación y la protección y

autodefensa; que sepan decir que NO.

El interés hacia otros aparece solamente en niveles de

autismo de alto funcionamiento y en síndrome de

Asperger, o sea, la población que está entre un 25% de los

trastornos de espectro autista. Hay muy pocos

matrimonios referidos y hay un bajo nivel de relaciones

sexuales de pareja de cualquier índole, y sea heterosexual,

bisexual y homosexual.  

Referencias:

López, E. (2 de octubre de 2010). Pubertad y educación

sexual (1era ed.) [CD-ROM]. Guadalajara: Fundación HACE

FAMES.

Pubertad y educación sexual

Conferencista: Lic. Edel López