Domicilio: Teléfono: +52 (33) 3671 4088 Calle Balanza # 3702 E- Mail: info@fundacionhace.org Colonia La Calma C,P. 45070 Zapopan Jalisco, México Todo el contenido incluiyendo texto e imágenes son de Fundación HACE A.C. ® Copyright 2019 Fundación HACE ®

Conferencista: Psicóloga Angélica Cuevas Contreras 

Sábado 13 de mayo de 2017

Fundación Inclúyeme: vida independiente en adultos

La "Fundación Inclúyeme" surge en el 2008 como una asociación sin fines de lucro mediante la cual padres de familia

y profesionales se asociaron con el objetivo de brindar oportunidades a jóvenes de escasos recursos con

discapacidad intelectual y autismo, otorgándoles becas para recibir terapias en centros de atención especializados.

Básicamente, la fundación otorga una oportunidad de vida independiente a estos jóvenes para que al llegar a edad

adulta puedan ser independientes en la medida de sus posibilidades reales.

 El programa opera en la Ciudad de México y área metropolitana, y actualmente cuenta con 25 jóvenes que viven en 7

departamentos por diferentes zonas en la Ciudad de México lo que se ha logrado con apoyo de recursos del DIF de la

Ciudad de México. El objetivo del programa es que los jóvenes participantes en el programa vivan en su propio

departamento de manera independiente cerca de sus lugares de trabajo de lunes a viernes, y los fines de semana

regresan con sus familias, con el fin de no separar completamente al individuo de su familia. También hay casos

especiales en los cuales los jóvenes pueden estar todos los días de la semana en el departamento, cuando por

circunstancias especiales así resulte conveniente.

Encontramos en la actualidad diversos centros de apoyo para estos jóvenes, hay centros de apoyo con modelos

asistenciales en los cuales se atiende a pacientes que no pueden valerse por sí mismos. Así mismo hay modelos

médicos, donde a estos jóvenes se les trata como “enfermos” y se enfocan a buscar una cura. Modelos de

rehabilitación, en los cuales la persona con discapacidad no se considera enferma pero se enfoca en rehabilitarla. Por

último, hay modelos de educación especial en donde se necesitan expertos para ayudar a la persona pero es muy

difícil de manejar ya que absolutamente todos los empleados involucrados tiene que tener conocimientos y

capacitación especial para el tratamiento de los pacientes. ¿Todos estos modelos generar una de las más grandes

dudas en el tema: cuál es la mejor? Para contestar esto debemos de entender que todas funcionan. No quiere decir

que un centro no requiera atención especial, ni médica, sino que se complementan y enriquecen con el fin de

obtener un mejor servicio.

Muchas veces la falta de un modelo adecuado para estos jóvenes conlleva a decidir el tipo de modelo a adoptar

sustentandose en falsa información. Algunas personas siguen atoradas en cómo curarlos, siguen atoradas en un

mismo modelo, pero el problema para decidir buscar un modelo diferente surge cuando los padres o familiares se

enfrentan el planteamiento que el médico o profesionista que diagnostica al joven dice cosas como: “Va a ser

dependiente de usted el resto de su vida, sin usted no va a poder sobrevivir, usted va a tener que estar todo el

tiempo ahí”. Se le da una vista mediocre a los padres o familia que les impide buscar otra solución. Por lo tanto,

tenemos que promover el: sí pueden ser independientes! y hay miles de casos que lo sustentan.

Las personas con alguna discapacidad pertenecen a la comunidad y por lo tanto a la sociedad. Desde el 2005, México

está obligado por la Convención para Personas con Discapacidad de la UNO a cumplir y modificar las leyes existen

con el fin de brindar una mejor vida a gente que sufre con alguna discapacidad. El artículo 19 de esta convención

(SOLCOM), habla sobre el derecho de la persona con discapacidad a vivir de forma independiente y a decidir en

dónde y con quien quiere vivir y textualmente dice:

“Las personas con discapacidad tengan la oportunidad de elegir su lugar de residencia y dónde y con quién vivir, en

igualdad de condiciones con las demás, y no se vean obligadas a vivir con arreglo a un sistema de vida específico;

Las personas con discapacidad tengan acceso a una variedad de servicios de asistencia domiciliaria, residencial y

otros servicios de apoyo de la comunidad, incluida la asistencia personal que sea necesaria para facilitar su existencia

y su inclusión en la comunidad y para evitar su aislamiento o separación de esta;

Las instalaciones y los servicios comunitarios para la población en general estén a disposición, en igualdad de

condiciones, de las personas con discapacidad y tengan en cuenta sus necesidades.”

Es de suma importancia aceptar cuando una persona tiene una discapacidad con el fin de mejor su futuro.

Tener una discapacidad es una condición en la cual confluyen dos factores. El primer es que la persona tenga un

déficit una carencia, esto es que no percibe de la misma manera que nosotros el mundo, no puede comunicarse

adecuadamente o le cuesta adaptarse socialmente y esto es inevitable, mas si es tratable. El segundo factor es que la

mayoría del tiempo pasa desapercibido de su contexto, se refiere a las barreras que nos impone o nos abre nuestra

sociedad, aquí es cuando se escucha: el gobierno no hace nada por ellos, esto generalmente es inevitable, y si bien es

una obligación del gobierno, de la familia, del sector escolar, y de muchas otras partes, debemos primero comenzar

por nosotros mismos miembros de una sociedad, debemos de comenzar por aceptar las discapacidades y esto abre

las puertas a poder exigir los derechos de las personas.

Al empezar el programa se imparte un curso de entrenamiento a los jóvenes. Se les enseña cómo hacer diversas

actividades domésticas como barrer, trapear, tender su cama, ir al super, etc. Muchas veces estas actividades pasan

inadvertidas o se consideran no importantes por los padres, ya que generalmente están enfocados en brindarles una

mejor educación académica o social, lo cual no esta mal pero también es importante que estas actividades primarias

de auto independencia sean consideradas. Después se pasa al periodo de transición, poco a poco se va adaptando al

joven al departamento para que en algún punto pueda soportar pasar varios días solo. Primero organizan actividades

como ver una película o jugar un juego de mesa, actividades simples que el participante está acostumbrado a hacer,

se empieza a acoplar a los chicos, se quedan a dormir una noche, un día a la semana, dos días a la semana, tres días

a la semana y de ahí toda la semana.

Una vez que el joven está adaptado en su nuevo estilo de vida, se busca abrirle las puertas a un mejor futuro. No solo

se busca beneficiar al participante sino también a darle la esperanza a la familia de que su hijo va a estar bien aun

cuando ellos no estén. Es un programa multidisciplinario en el cual se trabaja en tres factores: las actividades del día,

la participación de las familias y la participación del programa.

En el programa se capacita a los participantes para diversos trabajos con el fin de que diversas empresas puedan

emplear a jóvenes del programa. Se entrenan cuadrillas de jóvenes para mandarlos como un grupo a ciertos trabajos.

Otra oportunidad es la de enclave de trabajo en la cual hay un área específica donde trabajan las personas con

discapacidad. Ejemplos de este son un call center o una maquiladora. Después está el empleo con apoyo. Aquí los

chicos pueden ir a una empresa y trabajar pero están siempre monitoreados por alguien. Por último, está el empleo

competitivo, en la cual el joven trabaja en la empresa como un empleado normal sin requerimiento de un supervisor

pero la empresa está lista para brindar los apoyos necesarios para cualquier emergencia.

 

Referencias:

Cuevas, A. (mayo de 2017). "fundación Inclúyeme": vida independiente en adultos [Audio]. Guadalajara: Fundación

HACE FAMES.

Artículo 19. Derecho a vivir de forma independiente y a ser incluido en la comunidad. (n.d). Obtenido de

https://asociacionsolcom.org/convencion/articulo-19-derecho-a-vivir-de-forma-independiente-y-a-ser-incluido-en-la-

comunidad/

Todo el contenido incluiyendo texto e imágenes son de Fundación HACE A.C. ® Copyright 2019 Fundación HACE ®
FUNDACIONHACE.ORG

Conferencista: Psicóloga Angélica Cuevas Contreras

Sábado 13 de mayo de 2017

La "Fundación Inclúyeme" surge en el 2008 como una

asociación sin fines de lucro mediante la cual padres de

familia y profesionales se asociaron con el objetivo de

brindar oportunidades a jóvenes de escasos recursos con

discapacidad intelectual y autismo, otorgándoles becas

para recibir terapias en centros de atención especializados.

Básicamente, la fundación otorga una oportunidad de vida

independiente a estos jóvenes para que al llegar a edad

adulta puedan ser independientes en la medida de sus

posibilidades reales.

 El programa opera en la Ciudad de México y área

metropolitana, y actualmente cuenta con 25 jóvenes que

viven en 7 departamentos por diferentes zonas en la

Ciudad de México lo que se ha logrado con apoyo de

recursos del DIF de la Ciudad de México. El objetivo del

programa es que los jóvenes participantes en el programa

vivan en su propio departamento de manera

independiente cerca de sus lugares de trabajo de lunes a

viernes, y los fines de semana regresan con sus familias,

con el fin de no separar completamente al individuo de su

familia. También hay casos especiales en los cuales los

jóvenes pueden estar todos los días de la semana en el

departamento, cuando por circunstancias especiales así

resulte conveniente.

Encontramos en la actualidad diversos centros de apoyo

para estos jóvenes, hay centros de apoyo con modelos

asistenciales en los cuales se atiende a pacientes que no

pueden valerse por sí mismos. Así mismo hay modelos

médicos, donde a estos jóvenes se les trata como

“enfermos” y se enfocan a buscar una cura. Modelos de

rehabilitación, en los cuales la persona con discapacidad

no se considera enferma pero se enfoca en rehabilitarla.

Por último, hay modelos de educación especial en donde

se necesitan expertos para ayudar a la persona pero es

muy difícil de manejar ya que absolutamente todos los

empleados involucrados tiene que tener conocimientos y

capacitación especial para el tratamiento de los pacientes.

¿Todos estos modelos generar una de las más grandes

dudas en el tema: cuál es la mejor? Para contestar esto

debemos de entender que todas funcionan. No quiere

decir que un centro no requiera atención especial, ni

médica, sino que se complementan y enriquecen con el fin

de obtener un mejor servicio.

Muchas veces la falta de un modelo adecuado para estos

jóvenes conlleva a decidir el tipo de modelo a adoptar

sustentandose en falsa información. Algunas personas

siguen atoradas en cómo curarlos, siguen atoradas en un

mismo modelo, pero el problema para decidir buscar un

modelo diferente surge cuando los padres o familiares se

enfrentan el planteamiento que el médico o profesionista

que diagnostica al joven dice cosas como: “Va a ser

dependiente de usted el resto de su vida, sin usted no va a

poder sobrevivir, usted va a tener que estar todo el tiempo

ahí”. Se le da una vista mediocre a los padres o familia que

les impide buscar otra solución. Por lo tanto, tenemos que

promover el: sí pueden ser independientes! y hay miles de

casos que lo sustentan.

Las personas con alguna discapacidad pertenecen a la

comunidad y por lo tanto a la sociedad. Desde el 2005,

México está obligado por la Convención para Personas con

Discapacidad de la UNO a cumplir y modificar las leyes

existen con el fin de brindar una mejor vida a gente que

sufre con alguna discapacidad. El artículo 19 de esta

convención (SOLCOM), habla sobre el derecho de la

persona con discapacidad a vivir de forma independiente y

a decidir en dónde y con quien quiere vivir y textualmente

dice:

“Las personas con discapacidad tengan la oportunidad de

elegir su lugar de residencia y dónde y con quién vivir, en

igualdad de condiciones con las demás, y no se vean

obligadas a vivir con arreglo a un sistema de vida

específico;

Las personas con discapacidad tengan acceso a una

variedad de servicios de asistencia domiciliaria, residencial

y otros servicios de apoyo de la comunidad, incluida la

asistencia personal que sea necesaria para facilitar su

existencia y su inclusión en la comunidad y para evitar su

aislamiento o separación de esta;

Las instalaciones y los servicios comunitarios para la

población en general estén a disposición, en igualdad de

condiciones, de las personas con discapacidad y tengan en

cuenta sus necesidades.”

Es de suma importancia aceptar cuando una persona tiene

una discapacidad con el fin de mejor su futuro.

Tener una discapacidad es una condición en la cual

confluyen dos factores. El primer es que la persona tenga

un déficit una carencia, esto es que no percibe de la misma

manera que nosotros el mundo, no puede comunicarse

adecuadamente o le cuesta adaptarse socialmente y esto

es inevitable, mas si es tratable. El segundo factor es que la

mayoría del tiempo pasa desapercibido de su contexto, se

refiere a las barreras que nos impone o nos abre nuestra

sociedad, aquí es cuando se escucha: el gobierno no hace

nada por ellos, esto generalmente es inevitable, y si bien es

una obligación del gobierno, de la familia, del sector

escolar, y de muchas otras partes, debemos primero

comenzar por nosotros mismos miembros de una

sociedad, debemos de comenzar por aceptar las

discapacidades y esto abre las puertas a poder exigir los

derechos de las personas.

Al empezar el programa se imparte un curso de

entrenamiento a los jóvenes. Se les enseña cómo hacer

diversas actividades domésticas como barrer, trapear,

tender su cama, ir al super, etc. Muchas veces estas

actividades pasan inadvertidas o se consideran no

importantes por los padres, ya que generalmente están

enfocados en brindarles una mejor educación académica o

social, lo cual no esta mal pero también es importante que

estas actividades primarias de auto independencia sean

consideradas. Después se pasa al periodo de transición,

poco a poco se va adaptando al joven al departamento

para que en algún punto pueda soportar pasar varios días

solo. Primero organizan actividades como ver una película

o jugar un juego de mesa, actividades simples que el

participante está acostumbrado a hacer, se empieza a

acoplar a los chicos, se quedan a dormir una noche, un día

a la semana, dos días a la semana, tres días a la semana y

de ahí toda la semana.

Una vez que el joven está adaptado en su nuevo estilo de

vida, se busca abrirle las puertas a un mejor futuro. No

solo se busca beneficiar al participante sino también a

darle la esperanza a la familia de que su hijo va a estar bien

aun cuando ellos no estén. Es un programa

multidisciplinario en el cual se trabaja en tres factores: las

actividades del día, la participación de las familias y la

participación del programa.

En el programa se capacita a los participantes para

diversos trabajos con el fin de que diversas empresas

puedan emplear a jóvenes del programa. Se entrenan

cuadrillas de jóvenes para mandarlos como un grupo a

ciertos trabajos. Otra oportunidad es la de enclave de

trabajo en la cual hay un área específica donde trabajan las

personas con discapacidad. Ejemplos de este son un call

center o una maquiladora. Después está el empleo con

apoyo. Aquí los chicos pueden ir a una empresa y trabajar

pero están siempre monitoreados por alguien. Por último,

está el empleo competitivo, en la cual el joven trabaja en la

empresa como un empleado normal sin requerimiento de

un supervisor pero la empresa está lista para brindar los

apoyos necesarios para cualquier emergencia.

 

Referencias:

Cuevas, A. (mayo de 2017). "fundación Inclúyeme": vida

independiente en adultos [Audio]. Guadalajara: Fundación

HACE FAMES.

Artículo 19. Derecho a vivir de forma independiente y a ser

incluido en la comunidad. (n.d). Obtenido de

https://asociacionsolcom.org/convencion/articulo-19-

derecho-a-vivir-de-forma-independiente-y-a-ser-incluido-

en-la-comunidad/

 Fundación Inclúyeme: vida

independiente en adultos